NO ME FIRMARON PAGARÉ ¿PUEDO COBRAR MI DINERO?

 

En ocasiones debido a la confianza que llegamos a tener con alguna persona, ya sea al hacer un negocio o simplemente tratar de ayudar a un tercero, cometemos la imprudencia de no documentar un préstamo que estamos haciendo, por ejemplo utilizando un pagaré, y este error se revierte en nuestro perjuicio cuando la persona a quien prestamos el dinero se rehúsa a pagarnos.

 

Resulta incluso ofensivo que en ocasiones los deudores, a sabiendas de que no existe un documento en que se funde la deuda, adopten una actitud que raya en el cinismo al creerse impunes por la falta de dicho documento.

 

Esto nos lleva a preguntarnos, ¿es posible el obtener el pago de una deuda cuando no se tiene un documento para comprobar su existencia? La respuesta en general es: SÍ, y las vías para hacerlo son diversas; no obstante, en este blog nos abocaremos a la descripción de una figura que es comúnmente utilizada en estos casos, nos referimos a los Medios Preparatorios a Juicio Ejecutivo Mercantil, que regula el Código de Comercio y que aplica en todo el territorio mexicano.

 

Para comenzar, precisamos que a pesar de la longitud del nombre del procedimiento, debemos señalar que en teoría éste no es demasiado largo, más bien, es sumario y puede ser bastante efectivo si se cumplen los requisitos de ley. Este procedimiento se inicia con una solicitud que normalmente guarda las mismas formas de una demanda, en dicho documento se expresarán el nombre y apellidos del promovente, el objeto de la diligencia (lo que se persigue en el procedimiento, en este caso nos referiremos a una CONFESION JUDICIAL) la cantidad que se reclama y el origen del adeudo que se reclama y de quién se reclama.

 

Satisfechos esos requisitos, se procederá a notificarle al presunto demandado (la persona que nos debe el dinero) y en el acto de la notificación se le darán copias de nuestra solicitud, cotejada y sellada por el juzgado, además se le CITARÁ AL JUZGADO para un día y hora específicos, a efecto de que conteste una serie de cuestionamientos (posiciones) con el objeto de que reconozca el adeudo que tiene con el solicitante.

 

Cabe aclarar que desde que el juzgado admite nuestra solicitud y si así lo hemos pedido (todo esto se hace a través de un abogado) se le advierte o previene a nuestro deudor que en caso de que haga caso omiso a la cita que se le notifica, entonces el juez tendrá POR CIERTA LA DEUDA y podrá emitir una orden de embargo en su contra y posteriormente deberá seguir un juicio, en el que se le condene al pago de la cantidad.

 

Si el presunto deudor no acude a la cita (como se refirió en el párrafo anterior) se tendrá por cierta la deuda a su cargo, porque así se le advirtió en su momento; si el presunto deudor sí comparece a la cita, y de las respuestas que dé a nuestras posiciones (imputaciones que se exhiben junto con la solicitud por escrito, pero que no se le dan a conocer al citado sino hasta que el juez verifica que sean formuladas en términos legales en el momento de la diligencia) se advierte que existe la deuda y éste la reconoce, será entonces cuando el juez podrá dictar un auto de ejecución en contra del deudor por estar seguros de que sí debe la cantidad señalada.

 

Así pues, podemos afirmar que el hecho de que un acreedor no tenga el documento que sustente una deuda que un tercero tenga para con él (por ejemplo no tenga firmado un Pagaré) ello no significa que automáticamente perderá su dinero, y que su deudor saldrá impune de esta relación jurídica, sino que la ley le permite preparar un juicio en la forma brevemente descrita, para que en su caso pueda comprobar que se le debe y hecha esta comprobación esté en posibilidades de cobrar vía judicial su adeudo, esto con la ayuda de su abogado.

 

Finalmente, a manera de recomendación, se sugiere que cualquier trato que llevemos a cabo (aún con personas de nuestra entera confianza) sea documentado como es debido, para evitar tener el reto de acreditar que se nos debe cierta cantidad de dinero; aclarando también que el procedimiento descrito, no es el único que se tiene para comprobar la existencia de una deuda, sin embargo, éste resulta en nuestra opinión efectivo.

 

 

Si tienes dudas respecto a este tema, necesitas asesoría para saber cómo documentar tus transacciones o incluso tratar de recuperar tu dinero, no dudes en contactarnos a través de nuestras redes sociales o escríbenos un correo electrónico a contacto@benavidesnavarro.com 


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